Odio leer

 

Siempre me ha gustado mucho más la Lengua que la Literatura. La Lengua me parecía útil, práctica, algo que servía para comunicar mejor. Para mí, hacer análisis sintácticos o morfológicos era como hacer sudokus, me divertían muchísimo. En cambio, sentía la Literatura como una obligación. Durante años, leer fue sinónimo de resúmenes, exámenes y autores que debía memorizar y repetir, no de disfrute. Por eso siempre digo que "a mí no me gusta leer" y --como es lógico-- muchos se sorprenden de que sea filóloga, cuando en realidad, cada vez que un libro me ha interesado, lo he devorado en un solo día.

Cuando me toque dar clase de Lengua y Literatura, me gustaría hacerlo de una forma totalmente distinta, sobre todo, en la parte de Literatura. No quiero que mis alumnos asocien los libros con aburrimiento, sino con curiosidad y creatividad. Estoy convencida de que la gamificación puede cambiar por completo la manera en que se vive la Literatura en el aula.

Imagino una clase en la que los alumnos creen todo tipo de productos, como memes literarios, anuncios, podcast  o incluso escape rooms basados en historias. También sería interesante, en cursos en los que la preparación tenga que ser más exacta (como en segundo de bachillerato), que se planteen las lecturas en clase, en grupos, que todos lean, que compartan sus opiniones, creencias, experiencias... Mi objetivo es que el análisis de una obra no termine en un examen, sino en un proyecto divertido, colaborativo y significativo. Creo que así aprenderían mucho más: no solo sobre los textos, sino también sobre cómo expresarse, cómo pensar y cómo disfrutar de la lectura.

La Literatura no tiene por qué ser pesada ni lejana, como yo la viví. Solo necesita presentarse de otra manera, más cercana, más viva, más humana. Si logramos que los alumnos lean por placer, no porque tengan que hacerlo, habremos conseguido algo mucho más importante que aprobar un examen: habremos despertado en ellos la curiosidad por seguir leyendo cuando nadie los obligue.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi lugar favorito en el mundo

Tal vez nunca fue que no me gustara leer, sino que aún no había encontrado las historias que me hablaban a mí.